Cómo usar un champú sin sulfatos y cuándo hacerlo

Se está hablando mucho de champús sin sulfatos y seguramente ya leíste que son alternativas mucho más saludables para el cuidado de nuestro pelo. Este tipo de champús son más respetuosos con la piel y el pelo, aunque presentan algunas peculiaridades. Para que los uses de manera correcta, queremos explicarte cómo usar un champú sin […]

Se está hablando mucho de champús sin sulfatos y seguramente ya leíste que son alternativas mucho más saludables para el cuidado de nuestro pelo. Este tipo de champús son más respetuosos con la piel y el pelo, aunque presentan algunas peculiaridades. Para que los uses de manera correcta, queremos explicarte cómo usar un champú sin sulfatos.

Usar un champú sin sulfatos

Cómo usar un champú sin sulfatos

Solemos ignorar de las instrucciones cuando vamos a lavar nuestra cabeza. Damos por hecho el uso del champú pero, ¿acaso hay diferentes formas de aplicar un champú? ¿cuál es la manera correcta? ¿cómo se usa un champú sin sulfatos? Veamos.

Tranquila que no hay que hacer ningún máster para usar un champú sin sulfatos. Pero es cierto que su uso tiene algunas peculiaridades, aunque eso sí, todas son buenas. Y es que el champú sin sulfatos no seca el pelo y, gracias a esto, por ejemplo, no necesitarás usar acondicionadores ni mascarillas que le aportan a la melena esa hidratación extra que, de otro modo, se haría imprescindible.

También es útil que sepas cómo es un champú sin sulfatos, siendo consciente de que este tipo de champú no hace mucha espuma o, no hace tanta espuma como estamos acostumbrados con el champú con sulfatos, y esta es solo una de sus muchas ventajas. El resultado es que limpiará lo mismo pero sin ningún químico. Además, encontrarás algunas fórmulas sin químicos que hacen bastante espuma.

Antes que nada, métete bajo la ducha y moja tu cabeza. Los champús se activan mejor cuando hay presencia de humedad. Luego echa una pequeña cantidad de champú en tu cabeza, sin abusar, sino tan solo la cantidad justa para que cubra toda la cabeza y abarque todo el cabello, sabiendo que hará poca espuma pero que nos cubre bien. Tranquila, porque el resto lo haremos nosotras con nuestras manos, así que el pelo quedará bien limpio.

Una vez el champú está repartido por la cabeza, es momento del masaje de rigor. Dedicar unos minutos (alrededor de 4 o 5 minutos), para masajear nuestra cabeza, será positivo porque podremos repartir bien el champú, pero además porque ayudaremos a activar la circulación sanguínea de la cabeza, del cuero cabelludo y, con esto, nuestro pelo estará más sano y crecerá con más facilidad.

Conviene dejar unos minutos más para que el champú haga su efecto. Sencillamente, aprovecha tras el masaje capilar para lavar tu cuerpo, con tranquilidad. No tengas prisa a la hora de la ducha, porque son momentos que mereces regalarte a ti misma. Generalmente, en las etiquetas del champú, cada fabricante recomienda cuánto tiempo es aconsejable dejar a que el champú haga su efecto.

¿Ya han pasado los minutos indicados? Pues ahora toca enjuagar. Es un proceso tan importante como el anterior para que el pelo quede perfecto.

Lavarse el pelo con un champú sin sulfatos

La mejor manera de enjuagar la cabeza tras lavarla con champú es hacerlo con agua fría. El frío activa la circulación sanguínea, al tiempo que cierra los poros. Aunque si no toleras el frío, el agua tibia nos hará la misma función.

Siguiendo estos pasos, tu cabeza quedará libre de impurezas, de suciedad y de restos del champú que, si se dejan en la cabeza, terminan convirtiéndose en una fuente de hongos y de problemas en la piel, o de suciedad en el cabello que, al final, lo acaba engrasando y estropeando.

Cuándo usar un champú sin sulfatos

No hay que buscar una excusa para usar champús sin sulfatos, sino que cada vez que dejamos de usar productos químicos sobre nuestro cuerpo, para dar paso a productos naturales, esto será beneficioso para nuestra salud. Sin embargo, es verdad que hay casos donde el uso de champús sin sulfatos resulta especialmente aconsejado, mientras que en otros casos, puede traer ciertos efectos que no van a ser bien recibidos, esa es la realidad. Veamos ambos casos.

Las personas que tienen sensibilidad, y sufren alergias, picores o molestias en el cuero cabelludo, deberían decir adiós de una vez por todas a los champús con sulfatos y dar el paso de probar el champú sulfate free. Lo mismo aquellas personas que están viendo su pelo volverse débil, romperse y caer sin control. En todos estos casos, el cabello necesita una cura que solo podemos darle si restringimos el uso de químicos.

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